Héctor Grygorszyn, un referente del Pista

May 22, 2020

 

Si hablamos de un piloto muy querido por el ambiente del automovilismo misionero tiene varios méritos y  con creces el oriundo de Cerro Azul, Héctor Grygorszyn quien en el día de sus cumpleaños fue entrevistado por la prensa de la FeMAD vía un instagram en vivo durante esta cuarentena, un modo de estar en contacto con nuestros pilotos y ambiente del automovilismo. En el chat fue seguido por cientos de amigos del automovilismo entre pilotos, dirigentes y seguidores desde Cerro Azul, no faltó su amigo incondicional, Jorge Sas y Jorge Baez quienes estuvieron al tanto de todos los detalles hasta llegar a emocionarse.

 

En una charla amena acompañado de su esposa Gladys Baron recordó sus comienzos, su trayectoria.

 

¿Cómo fue esa primera carrera y esos comienzos?

 

“Comencé con Jorge Sas, mi amigo. Iba para ser copiloto, por empezar llegamos tarde, Don Hipólito nos apuró porque ya habíamos llegado fuera de hora y no nos alcanzaríamos el tiempo. En la semana previa, me fui a inscribir me bautizaron con otro apellido, es que en Cerro Azul me confundían otro apellido”.

 

 “Después me bajé de acompañar a Jorge, formamos el propio equipo y el a cargo de la preparación. Algo muy lindo, eran épocas distintas a las de ahora, mucho a pulmón todo se hacía pero desde nuestro pueblo, Cerro Azul logramos hacernos conocer de a poco”.

 

“En esa época era a pulmón,  muy poco se hacía a Buenos Aires, la primer carrera se rompe el motor. Recuerdo, cuando hicimos la primera tapa de cilindro, acá en Cerro Azul no había mucho compresores, había un molino de yerba que el único en ese  momento que nos podía prestar y era a la noche que podía prestar un molino yerba un compresor era a la noche. Estuvimos toda una semana para terminar el trabajo con Jorge (Sas). Así me acuerdo que hicieron varias tapas y se probaban, carburadores también hacia el. después de a poquito de fue modernizando todo”.

 

“Él (por Jorge Sas) tuvo la suerte de tener un buen tester, eso es fundamental hasta hoy en día en ese momento. Tanto el Indio, Cristian, ellos te comentan y sabemos donde ir a retocar para que mejoren los autos, así fueron llegando podios y victorias pero pelear los campeonatos”.

 

Sus campeonatos

 

“Nosotros sacamos los tres consecutivos con la cafetera, salimos luego pudimos obtener con una fecha de anticipación fecha otros campeonatos, pero el primero fue el más sufrido y festejado, después con la Chevy tuvo lo suyo.  

 

“El primer campeonato fue inolvidable, yo venía con un buen auto. Soria en ese momento dejó de correr, me comentó que estaba vendiendo unos motores en Ituzaingó, hicimos con Jorge e hicimos, con ese motor los cuatro campeonatos”.

 

“En ese primer campeonato, el que ganaba era campeón en la última y lo luchaba con Jorge Baez. Fue en Oberá, relanzaron cuatro veces con el pace car, en el cuarto él me madruga y me pasa antes que habiliten, me puse nervioso, me pasé e igual llegué segundo. Ahí le dieron un recargo, de 20 segundos,  gracias a eso salí campeón. Fue con una caravana hacia Cerro Azul con más de 500 personas. Inolvidable”.

 

“El campeonato que logré del TCM (Turismo Carretera Misionero hoy en día TC4000 Misionero) la primera me echaron en técnica porque no miramos bien el reglamento, la tapa de cilindro teníamos que tener las válvulas 3 b y teníamos la MPI, me echaron.  En ese momento, el técnico era  “Polaco” (José) Espindola, le dije ahora yo voy a ganar todas las carreras y así fue. De las 10 fecha, gané 8, una fecha antes puse el auto en pista y me consagré”.

 

“Mi idea siempre fue terminar mi carrera deportiva con Torino, soy de hincha de Torino desde chico. No se pudo en esa época con tantos autos, no se pudo terminar bien el auto, teníamos cuatro TC4000 y dos TCM”.

 

Las anécdotas de Don Héctor

 

“No recuerdo el año, la última carrera de la temporada en Posadas que veníamos peleando con Guille Ratoski con la Chevy roja, venia ganando en la última vuelta, debajo del puente (Rosamonte) –en ese entonces se corría al revés- un rezagado me tranca, me pasa por fuera me olvido de poner el cambio, se rompe  el motor siguió en marcha y llegamos, le gané por dos décimas a Guille una cosa de locos y así mi primero en el campeonato”.

 

“Después fueron de a poco apareciendo otro tipos de pilotos y equipos, el Indio Mantilla que hoy está en mi equipo apareció con un Ford muy bien preparado, así tantos otros, Okulovich, Beitia, el mismo Sauer con la Chevy que hoy en día tiene Socziuk (Mariano), Guille Ratoski, Héctor Olexyn que se mezclaban con las cafeteras. Eran 30 autos, 20 eran candidatos y cada vez se puso más competitivo”.

 

“El piloto más áspero el “Polaco” Rogaczewski sin dudas. La verdad que lindas épocas. Me apasiona el automovilismo misionero, ojala que podamos volver mejor que antes”.

 

“Con Jorge Baez única vez nos pegamos, en Oberá el y yo otra ahí. Terminábamos ahí. En mi época, no nos pegábamos tanto. Cuando éramos compañeros de equipo, en Oberá el me pega, estábamos peleando el campeonato yo le venia medio trancando a Jorge para que Cristian pueda avanzar, antes de la tacuara Jorge me pega, después se rompe el auto de el, pero todo terminaba ahí”.

 

“Un anécdota en Eldorado con el “Mosca” Pastori: Yo venía segundo, cuarto o quinto Pastori con el Falcon, dos o tres vueltas antes el  viene a fondo se tira por adentro y me tira afuera. Los periodistas hacen reportaje con la voz del autódromo, el saludo grande a Héctor Grygorszyn, masticaba bronca. Pero nos reíamos mucho, eso que en esa época no era una gran amistad como ahora”.

 

“La siguiente fecha fue en Apóstoles, el venia desparramado con su auto y por los mixtos, terminamos con un golpe y malo estaba, después le hice lo mismo, también en los medios le mandé saludos y  yo no le denuncie y el tampoco. Otra vez nos reimos mucho con el Mosca. Pero tengo una gran amistad con todos, con el Mosca por ejemplo, esas picardías, con Carlos Okulovich, Ratoski, el Mono Stanganelli, Walterio Kubschs eran grandes pilotos y cada uno con sus mañas (je)”.

 

Un accidente que no pasó a mayores: “En Posadas, con las cafeteras, sale el pace car, todo levantamos y yo me pongo al lado de Kuchaski, Carlos Okulovich fue a fondo cerca de 200 km en esa época, me abro y con tanta mala suerte, que le toca la goma de Kuchaski y el auto vuelca, pero fue solo la mano se quemó. Por suerte las medidas seguridad funcionaron. Fuimos espectadores de lujos con Kuchaski”.

 

¿Cómo te definís como piloto?

 

“Yo era un piloto ansioso, sabía transmitirle lo que decía el comportamiento el auto para que Jorge pueda ajustar todo. Me considero un piloto de 8 o 9 puntos, pero no me considero áspero. El “Mono” Stanganelli era un piloto que te llevaba, te llevaba para donde el quería y buscaba que te equivoques, era todo un tema pasarlo (risas)”.

 

“Las cábalas tuve, fue un calzoncillo predilecto, después fue una camisa fueron cambiando con el correr del tiempo”.

 

Los copilotos: sus hijos y esposa

 

En los primeros tiempos, como en todas las categorías se corría con acompañante o navegantes: “yo tuve a mis hijos Cristian, Omar, Jonathan y Gladys, mi señora. Ella era livianita y no relegábamos tantos kilos. La convencí. En las primeras vueltas que giramos, frente de boxes me dijo nunca más subo, después me dijo voy a probar una vuelta sino me bajo y después nunca más se quería bajar, estaba en todos los detalles, no miraba mucho los relojes pero me avisaba para las maniobras, una gran compañera”.

 

“Piojo (Jonathan Grygorszyn)  fue campeón con la chevy como navegantes. Me sentía muy bien, miraba los relojes, miraba la temperatura, aceite y eso lo que no te das cuenta a veces al manejar y me hacía seña al igual que Gladys”.

 

Repaso por los circuitos de la provincia

 

En un repaso por los circuitos recordó aquellos que se corrían antiguamente en los viejos trazados que hoy en día están reformados o que ya tienen otro predio: “el viejo circuito de Apóstoles era en el predio del Aeroclub local, en el cual era un bello trazado muy pintoresco, ahí gane mi primera carrera y había 36 autos en la grilla. La longitud era muy menor que el actual autódromo, el compacto de ese terrado era muy bueno”.

 

“El trazado de Eldorado era otro circuito era otro que me gustaba conseguí un par de veces ganar ahí, era en la zona del aeroclub antiguamente”.

 

“Cada uno de los trazados tenía su características, hablo hasta los 90 en el cual ninguno estaba asfaltado, Posadas y Oberá con lo suyo, se corría al revés que en los actuales diseños”.

 

“En Oberá la curva de la tacuara para entrar a la recta, donde está la cantina y donde se entraba bastante fuerte. Era un circuito muy lindo y ancho. No tuve la oportunidad de correr en Roca y el Panorámico de Eldorado, pero fui a ver varias carreras”.

 

El mensaje para el automovilismo misionero

 

“Tenemos que cuidarnos, pero con un poquito de esfuerzo podemos vencerla. Esperemos volver este año, pero los extraño mucho a la familia del automovilismo, esperemos encontrarnos este año y a cuidarnos y quedarse es casa”.

 

Hoy en día, Héctor sigue al frente de su equipo, el Team Grygorszyn como jefe de la estructura y acompañando a su pilotos, su hijo Cristian y el “Indio” Carlos Mantilla.

 

La próxima emisión del instagram en vivo será el próximo martes por la noche, con otro invitado, del Karting o del Automovilismo Misionero en el cual ya se está produciendo la entrevista.

 

 

 

Please reload